Porque en cuanto llega el frío todos soñamos con una chimenea, la sensación de hogar y calidez que transmiten es única, al igual que contemplar la tenue luz del fuego y escuchar el "chasquido" de las llamas.
Hoy me gustaría poder pasar el día frente a la chimenea, envuelta en una calentita manta con un buen libro y un delicioso café recién hecho...
Mañana volvemos a juntarnos en una nueva "quedada", en esta ocasión "QUEDAMOS EN EL DORMITORIO", así que estáis todos invitados a visitar y disfrutar de todas las propuestas que os ofreceremos.











3 comentarios:
quizás la mía no sea tan bónita, pero sentarme en mi mecedora y actualizar el blog acercando los pies a la chimenea... no tiene precio!
Aquí estamos llegando al verano,así que por ahora mi sueño es una jardin.pero ni bien lleguen los primeros fríos quiero una chimenea!
beso!
Si algún día me hago una casa, aunque sea en otra vida, me pongo una chimenea seguro. O dos, porque en la cocina también me encantaría. ¡Qué gusto y qué calor de hogar aportan!
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