Comienza una nueva semana, con la agenda llena de nuevos proyectos y un montón de trabajo en el TALLER, pero con la satisfacción de ver que las obras en casa de María han finalizado, al menos por ahora (ya os contaré más adelante).
Os enseño unas fotografías de como era el pasillo antes de la reforma. Desde la puerta de entrada se accede directamente al pasillo y justo al final de este se encuentra un distribuidor que da acceso a la cocina y a las habitaciones. Estaba pintado en color arena con una pared en marrón chocolate en la que había un espejo de Ikea.
Tras la reforma se ha convertido en un espacio más sofisticado, con cierto aire neobarroco, que transmite a todo aquel que se adentre en esta vivienda la personalidad de su propietaria.
Sobre una base blanca se han incluido elementos en tonos fucsia, violeta, plata y gris que aportan vitalidad y dinamismo sin sobrecargar el espacio.
Próximo a la puerta de entrada se ha situado un vinilo en gris antracita al que se le han incorporado unos colgadores y que actúa como perchero.
La pared del distribuidor se ha decorado con un papel vinílico en tonos gris, fucsia y violeta convirtiéndose así en la auténtica protagonista.
Para amueblar esta zona se han utilizado muebles recuperados, como la butaca y el espejo, y una consola de nueva adquisición que reinterpreté en el TALLER y que os enseñaré a lo largo de la semana.
Feliz lunes!!