Aunque ya es miércoles, y el domingo se antoja lejano, todavía estoy aterrizando en el siglo XXI. El viaje al pasado ha sido una experiencia maravillosa, siempre he disfrutado de este tipo de mercadillos como público pero es la primera vez que lo vivo desde dentro, desde su apertura el viernes a las 18:00 horas hasta su clausura el domingo a las 23:00.
Este era nuestro puesto, estructura de madera recubierta con tela de saco tal y como se indica en las normas que entrega la organización. Por supuesto tanto su fabricación, montaje y decoración corrió por nuestra cuenta.
Como os comentaba la semana pasada el puesto estaba destinado a la venta de bisutería artesana realizada por Marisa Crespo, que en este caso se decantó, en su mayoría, por piezas elaboradas en cuero. Pulseras, pendientes, anillos y colgantes que como no podía ser de otra manera tuvieron mucho éxito.
Mi colaboración fue puramente decorativa, con piezas como el espejo que restauré para María (aprovecho para darle las gracias por permitirnos utilizarlo para el evento), así como la mesilla de noche que recuperé para la habitación de invitados.
La verdad, y para mi sorpresa, he de decir que fueron muchas las personas que se interesaron por el espejo y que preguntaron acerca del trabajo que llevaba a cabo, donde tenía el taller, etc.
Estas eran mis compañeras de puesto, Marisa es la de la foto de arriba a la derecha y una menda la que aparece en la fotografía de abajo. Hacíamos turnos de dos en dos, unas de mañana y otras de tarde y así aprovechábamos el tiempo libre para visitar el resto de los puestos, charlar con nuestros vecinos y probar todos los suculentos platos que estaban a nuestro alcance.
El ambiente fue fantástico con un sinfín de pasacalles que hacían que las horas detrás del puesto pasarán casi sin darte cuenta, como nuestro amigo el Fauno (en la fotografía de abajo), el afilador, la dama con sus doncellas buscando esposo y los gaiteros amenizando la fiesta.
Os enseño también algunos de los puestos que teníamos alrededor...en este se vendían plantas medicinales y estaba regentado por unos simpáticos andaluces con los que nos reímos muchísimo.
El puesto de Mor, artesano Africano, aunque afincado en Galicia que tiene auténticas maravillas....ya os enseñaré lo que le he comprado.
El puesto de frutos secos...una perdición
El del escribano, en el que se podían adquirir auténticas plumas con su tintero en infinidad de tamaños y formatos (tampoco me pude resistir)
El de jabón artesano...una delicia pasar por delante
Y el platero andaluz al que le habría comprado el puesto entero.
Para terminar el recorrido os enseño una fotos de la plaza del ayuntamiento adornada para la ocasión y otra donde podéis ver la multitud que se acercó a visitar el mercadillo del que podemos decir que fue un éxito total.
Si estáis interesados en adquirir alguna de las piezas que elabora
Marisa podéis hacerlo enviando un correo electrónico a
marisacsanmartin@hotmail.com (no olvidéis mencionarle que habéis visto el contacto en esta página para que os aplique un descuentillo).
Espero que os haya gustado!!