
Esta vivienda de vacaciones está situada en Mallorca en primera línea de costa.
Las claves de este proyecto son una estructura sencilla en una sola planta, líneas depuradas y espacios diáfanos.
La fachada sur está concebida como una caja de cristal transparente que permite el paso de la luz natural pudiendo contemplarse las maravillosas vistas al océano.

En el amplio salón los sofás, modelo Low de Ascensión Latorre, se han colocado enfrentados junto con una mesita auxiliar de hierro pintado, años 60, y lámpara con pantalla gris de Pomax.

Sobre la consola de madera sin tratar del salón se han colocado unos cuadros, obra de Eva Loos y una colección de peces, siendo el más grande de Becara.


Ante el espejo biselado antiguo se ha situado una colección de candeleros, botellas y urnas de cristal.

En una zona privilegiada del jardín se han dispuesto dos butacas Gigi para poder contemplar el océano.

La cocina se diseñó en dos ambientes, por un lado se instaló un frente de armarios blancos, modelo SL de Siematic, que integra los hornos y la nevera, y se situó una península en L revestida con granito negro de Zimbawue que sirve de elemento divisorio con el office.


Para el dormitorio se ha escogido una cama lacada en blanco con mesillas integradas. Sobre ellas lámpara de policarbonato Bourgie, de Laviani para Kartell y de Pomax en Mestre Paco.


En el cuarto de baño una sencilla encimera de madera tropical acoge los lavamanos modelo 2nd Floor de Duravit y grifería de Vola.
Vía: Nuevo Estilo